Inicio del Antropoceno | WWF

El inicio de la nueva era geológica

© WWF

¿Cuándo inició el Antropoceno?

En términos generales se admite que fue la Revolución Industrial el evento que marcó el inicio del Antropoceno. Sin embargo, algunos autores sugieren que se pueden trazar los orígenes a 8,000 años atrás con factores como la deforestación; o bien a 5,000 años con los cambios originados con la agricultura. Mientras que otros juzgan que el comienzo se dio en el siglo XVI con los impactos que tuvo la llegada de los europeos al continente americano.

En 2004 el Programa Internacional Geosfera-Biosfera (IGBP por sus siglas en inglés) confirmó que hay evidencias de los cambios provocados por las sociedades humanas en el planeta desde 1750. Sin embargo, sus investigaciones sugieren que fue a mediados del siglo XX cuando las actividades humanas realmente tuvieron un impacto significativo en el planeta y ello permite sugerir que fue entonces cuando inició el Antropoceno. Esta conclusión fue publicada en el informe Global Change and the Earth System: A Planet Under Preassure (Cambio Global y Sistema Tierra: Un planeta bajo presión), un texto que ha servido para fundamentar la emergencia de la nueva era geológica. Ahí se afirma que la magnitud, la escala espacial y la transformación impulsada por el Hombre desde 1950 no tenía precedentes en la historia del planeta. “El sistema de la Tierra está operando ahora de manera no analógica”, se subrayó.

Por otro lado, desde 2009 el Grupo de Trabajo sobre el Antropoceno ( Anthropocene Working Group), lidereado por Jan Zalasiewicz y Colin Waters, ha reunido pruebas con el fin de impulsar que el Antropoceno sea considerado formalmente como una nueva era dentro de la la Escala Geológica del Tiempo por la Comisión Internacional de Estratigrafía. Este equipo ha sugerido que la nueva etapa geológica tuvo su origen con la primera detonación de una bomba atómica en Nuevo México, en julio de 1945, que dejó un impacto en los sedimentos. A dicha explosión le siguió lo que algunos miembros de ese grupo han caracterizado como una “sed por el carbón y el petróleo” que se ha convertido “en una adicción” tal que ha dejado huellas en todo el mundo.