WWF celebra diez años de trabajo por la conservación del Arrecife Mesoamericano



Posted on 10 noviembre 2008
La Reserva Biológica de Cayos Cochinos, en el Caribe de Honduras, resguarda las especies de corales, peces, crustáceos y otras criaturas que habitan en el Arrecife Mesoamericano
© WWF
Luego de diez años de ardua labor en la gran diversidad de escenarios relacionados con este importante recurso marino que es el Arrecife Mesoamericano, podemos ver hacia atrás y observar con orgullo los logros alcanzados.

WWF, la organización mundial de conservación, estableció la conservación de los delicados ecosistemas marinos y costeros del Arrecife Mesoamericano como de alta prioridad. Para lograrlo, entendió que debía trabajar desde distintos sectores, tanto en agua como en tierra.

Algunas de las amenazas que enfrenta el Arrecife son la contaminación por efluentes de la agricultura, la acuicultura, la deforestación y el desarrollo costero que llevan hasta el arrecife productos químicos, exceso de nutrientes y sedimentación. Con el lema De la Cuenca al Arrecife (From Ridge to Reef), WWF busca trabajar con dueños de bosques, agricultores, productores de camarón y las grandes industrias agrícolas, para reducir el impacto de estas actividades en el Arrecife.

El Arrecife
La gran barrera del Arrecife Mesoamericano, la más grande del hemisferio occidental, se extiende por mil kilómetros desde la Península de Yucatán, en México, pasando frente a las costas de Belice y Guatemala, para culminar en las blancas arenas de las Islas de la Bahía de Honduras.

Las cristalinas aguas color turquesa del arrecife, permiten apreciar 65 especies de vistosos corales, que sirven de refugio y fuente de alimento para 500 especies de peces, incluyendo el tiburón ballena, el pez más grande del mundo, que usa el Arrecife Mesoamericano para reproducirse. Crustáceos, tortugas marinas, aves y mamíferos como el manatí, comparten este tranquilo hábitat.

Áreas Marinas Protegidas
El primer paso para proteger el Arrecife fue procurar el establecimiento de áreas marinas protegidas en sitios clave por su fragilidad e importancia ecológica, que aseguraran la protección de sitios de anidamiento para las especies que pululan en este ecosistema. Con la ayuda de otras organizaciones socias, se logró consolidar con el tiempo una amplia red de áreas marinas protegidas financieramente sostenibles, a lo largo del Arrecife Mesoamericano.

Agricultura
Los expertos de WWF identificaron a la industria agrícola como una de las amenazas a la sostenibilidad del arrecife, por lo que se dieron a la tarea de implementar mejores prácticas agrícolas entre los productores de banano, palma africana, cítricos y caña de azúcar, cuyos cultivos llegan hasta las costas del Arrecife, con el fin de evitar la erosión de los suelos, reducir el uso de herbicidas y fertilizantes químicos y hacer un uso más efectivo de los sistemas de regadío, evitando de esta manera la contaminación y turbidez de las aguas del Arrecife.

Acuicultura
La tercera fuente de ingresos de Belice son las granjas camaroneras, situadas frente a las costas que bañan el Arrecife Mesoamericano. WWF ha trabajado estrechamente con los productores de camarón en los últimos años, para que implementen mejores prácticas del cultivo, y evitar que se viertan nutrientes al mar, que causan el crecimiento desmedido de las algas de los corales, asfixiándolos. WWF organizó el I Diálogo de la Acuicultura del Camarón de Centroamérica y México en abril de este año, donde se discutió una rigurosa normativa para el cultivo sostenible del camarón, que será adoptada voluntariamente por los productores, quienes buscan la certificación de sus granjas.

Pesca en el Arrecife
Otro aspecto importante del trabajo de WWF en la región del Arrecife Mesoamericano comprende a los pescadores artesanales e industriales de México, Belice y Honduras. La sobreexplotación de los recursos pesqueros del Arrecife amenaza la estabilidad del ecosistema. Se ha logrado que los pescadores de langosta de Honduras cambien la estructura de las trampas que utilizan, aumentando la abertura entre las reglas, que permita la salida de los juveniles, y que voluntariamente devuelvan al mar las hembras preñadas.

También se ha hecho conciencia entre los compradores de mariscos y restaurantes para que solo adquieran alimentos provenientes de fuentes sostenibles y que rechacen langostas que menores a la talla mínima para consumirla.

Manglares
El largo arrecife y los ecosistemas costeros asociados a él, protegen las costas del fuerte oleaje y vientos producidos por las tormentas que azotan la región todos los años. Sin el arrecife y los extensos manglares costeros, las olas erosionarían las costas y arrasarían los pueblos costeros. Pero el aumento de la población y el acelerado desarrollo de infraestructura, representan una amenaza para los sistemas coralinos y los manglares, que son eliminados para construir grandes hoteles, marinas y residencias veraniegas.

WWF ha estado trabajando activamente en Belice para revertir la tendencia a la eliminación de los manglares tanto en la costa principal como en los cayos circunvecinos. Esta práctica se había agravado tanto que se estaban destruyendo manglares incluso dentro de áreas protegidas. Los manglares sirven como zona de amortiguamiento de los vientos y el fuerte oleaje que afecta las zonas costeras; como refugio y criadero de muchas especies de peces y crustáceos del Arrecife y como filtros naturales que absorben muchos de los contaminantes que de no ser por los manglares, llegarían hasta los corales.

Gracias a los esfuerzos de WWF, el gobierno promulgó una moratoria inmediata para la tala de manglares en áreas protegidas, y actualmente se está discutiendo una legislación sobre manglares que promueve el uso sostenible y la protección de este recurso costero. Asimismo, se reactivó el Instituto del Manejo de la Zona Costera, ente encargado de la protección de las costas de Belice.

Turismo
Aunque el turismo representa una importante fuente de ingresos para los países que comparten el Arrecife Mesoamericano, también es cierto que esta actividad, llevada a cabo sin ninguna precaución, es una amenaza para la supervivencia de los corales. Botes que navegan sin cuidado, rompiendo los corales, anclas dejadas caer sobre el arrecife, turistas que se paran en los corales o los quiebran, aguas negras de hoteles vertidas al océano, todo esto incide en la salud de los corales y las especies que habitan en torno a ellos.

WWF ha trabajado los últimos años con los proveedores turísticos de México, Belice y Honduras, para que adopten voluntariamente estándares que prevengan el daño y la contaminación del Arrecife. Con la Iniciativa de tour operadores de WWF, se ha integrado el proyecto para el turismo sostenible y un adecuado desarrollo costero que aseguren la vitalidad del Arrecife.

Cordilleras

Por el complejo montañoso de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Minas, en Guatemala, bajan más de 60 ríos que desembocan en las aguas del Arrecife Mesoamericano. Problemas como la deforestación, las escorrentías provenientes de los cultivos agrícolas y el mal uso del agua por parte de las industrias, son factores que afectan sensiblemente al Arrecife.

Durante los últimos años, WWF ha realizado alianzas con las industrias que utilizan agua como fuente primaria de producción, para que hagan un uso apropiado y sostenible de este recurso y eviten la contaminación de los ríos. También se ha logrado crear el mecanismo de pagos por servicios ambientales en las cuencas de los ríos Motagua y Polochic, mediante el cual las comunidades río arriba reciben una compensación económica que los motiva a proteger los bosques donde nacen las cuencas. Entre los pobladores de Sierra de las Minas se ha promovido el uso de una cocina de leña más eficiente que funciona con menos cantidad de madera, reduciendo así la tala hormiga, que es un factor importante de la deforestación en la zona.

Cambio climático
El Arrecife Mesoamericano no escapa a los efectos del cambio climático. El equipo de WWF ha estado evaluando los efectos de los últimos huracanes que han golpeado esta zona y cómo el Arrecife está respondiendo al cambio climático. Hasta el momento se han evaluado no menos de 400 sitios, documentando los impactos sufridos por los corales y otras especies asociadas, el estado en que se encuentran y el grado de resiliencia al fenómeno climático.

A través del programa Testigos del Cambio Climático, WWF recaba testimonios de personas de edad que han experimentado cambios en su entorno de vida con el paso de los años. El aumento de las temperaturas, el cambio en la dirección y fuerza de los vientos, la contaminación de las aguas donde antes se bañaban, la reducción de la cantidad de peces en el Arrecife, son algunos de los temas registrados en estos testimonios. Mediante este programa, se pretende alertar a los pobladores de zonas costeras sobre el impacto del cambio climático y la forma en que podrían adaptarse a él, para reducir sus consecuencias negativas.

Por medio de este trabajo tan intenso y tan amplio, llevado a cabo en sectores tan diversos, nos damos cuenta cómo los ecosistemas tanto terrestres como marinos están estrechamente relacionados, y cómo lo que suceda a un ecosistema aparentemente sin conexión con el otro, puede afectar su sostenibilidad y supervivencia. La conservación no es de un solo aspecto, sino que debemos verla en forma global, incluyendo nuestras propias acciones, si queremos lograr un mundo más sano.

Ha sido un largo recorrido en estos diez años, pero estamos conscientes que falta mucho por hacer. Con su ayuda tenemos la seguridad que lo lograremos.
La Reserva Biológica de Cayos Cochinos, en el Caribe de Honduras, resguarda las especies de corales, peces, crustáceos y otras criaturas que habitan en el Arrecife Mesoamericano
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