Descarbonización del sector portuario y del transporte marítimo

Con un enfoque en Manzanillo, Colima

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México se encuentra en una posición estratégica a nivel mundial, ya que sus puertos del Golfo de México, Mar Caribe y del Pacífico y el transporte marítimo permiten la importación y exportación de bienes y son uno de los principales motores de crecimiento económico, ya que generan empleos y oportunidades para las ciudades aledañas, así como para muchas regiones del país.

De acuerdo con el prontuario de Servicios de transporte marítimo Regular en México, en 2020 se contabilizaron 76 líneas navieras, de las cuales 62 operaron en tráfico de altura y 12 en navegación de cabotaje para lograr una conectividad con 254 puertos en 69 países. Asimismo, las Estadísticas de los Puertos de México reportaron que en 2021 se manejaron 286,114,290 de toneladas de carga general suelta y contenerizada, graneles agrícolas y minerales, petróleo y derivados y otros fluidos, arribaron 28,775 buques y se movieron 7,855,715 de contenedores.

Entre los puertos de mayor relevancia por el número de líneas navieras que atienden, destacan Manzanillo (28), Lázaro Cárdenas (20), Veracruz (12) y Altamira (9) en 2020. Manzanillo también destaca de los otros puertos de México por el manejo de 34,889,039 de toneladas de carga, así como también por el movimiento de 3,731, 438 contenedores.

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Sin embargo, el sector marítimo-portuario genera gases de efecto invernadero (GEI) los cuales contribuyen al cambio climático y generan problemas de salud. De acuerdo con el “Inventario Nacional de emisiones de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero La flota nacional emite aproximadamente 1.55 MTCO2e por consumo de combustible. Para la flota de altura existen diversos cálculos, como el estudio “CO2 emissions in Latin American maritime imports and revised export calculations” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), que reporta 11 millones de toneladas de bióxido de carbono (MTCO2); el estudio “Reducción de emisiones generadas por el movimiento de bienes en el transporte marítimo en América del Norte-Evaluación de los efectos de las emisiones de buques” de la Comisión para la Cooperación Ambiental de Norteamérica (CCA) que calcula 178 MTCO2; y el de Fuentes García y otros investigadores, que menciona hasta 400 MTCO2.

Con respecto a las emisiones de los equipos para el manejo de la carga en las terminales de los puertos, incluyendo grúas y montacargas, no se cuenta con un inventario actualizado, pero el estudio “Reducción de emisiones generadas por el movimiento de bienes en el transporte marítimo en América del Norte-Actualización de datos de emisiones en puertos mexicanos”, de la CCA reportó aproximadamente 1.9 MTCO2, en 2011.

Se espera que las emisiones de GEI aumenten en el futuro debido a los planes de expansión de algunos puertos de México, así como también la creación de nuevas rutas de transporte marítimo de corta distancia. Como referencia, el Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado 2020-2024, incluye 22 proyectos portuarios, por un monto de 73,721 millones de pesos. De ellos, destacan: la ampliación del puerto de Dos Bocas, en el Estado de Tabasco; la ampliación de los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz, y Salina Cruz, Oaxaca, en el contexto del Corredor Multimodal Interoceánico del Istmo de Tehuantepec; la ampliación de la Terminal de Contenedores de Ensenada; la construcción de nuevas terminales especializadas de granel agrícola, granel mineral, fluidos y multipropósito en Veracruz.

Asimismo, la SEMAR promueve el Proyecto Prioritario de Cabotaje y Transporte Marítimo de Corta Distancia (TMCD), el cual tiene el objetivo de impulsar a la marina mercante nacional, incentivar el abanderamiento de nuevas embarcaciones, desarrollar los puertos y aumentar el porcentaje de uso del transporte marítimo en México y en Mesoamérica.

 
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Las emisiones de GEI del sector marítimo-portuario contribuyen al cambio climático, el cual a su vez aumenta la frecuencia e intensidad de fenómenos como huracanes, el nivel y temperatura del mar, la acidificación de los océanos. Estos fenómenos a su vez impactan y aumentan la vulnerabilidad de poblaciones humanas y de ecosistemas, así como también de los mismos puertos. La acidificación del océano (disminución del pH, por la absorción de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera), dificulta la capacidad de animales como los corales y los crustáceos para formar los esqueletos duros hechos de carbonato de calcio que son esenciales para su existencia.

Afortunadamente, muchos puertos, empresas, industrias e incluso países de todo el mundo ya se han comprometido con lo que se denomina “descarbonización”, es decir, la sustitución de combustibles fósiles o basados en el carbono por energía renovable, así como también al mejoramiento de la eficiencia energética. Con ello, se contribuye al cumplimiento de compromisos como la Contribución Nacional Determinada, el Acuerdo de París y la Estrategia Inicial de la OMI.

La descarbonización marítima-portuaria puede contribuir al cumplimiento de compromisos internacionales y nacionales, como el Acuerdo de Paris y la Estrategia Inicial de la Organización Marítima Intergubernamental, el Panel de Alto Nivel sobre Economía Oceánica Sostenible, el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), estos dos últimos, que contienen artículos relacionados con el desarrollo de medidas para prevenir la contaminación del medio marino por buques. A nivel nacional, la descarbonización del sector se alinea con la Ley General de Cambio Climático y de Transición Energética, la Contribución Determinada a Nivel Nacional y la estrategia y programa especial de Cambio Climático. Esos instrumentos reconocen implícitamente a las emisiones de los puertos y del transporte marítimo, pero no consideran objetivos o estrategias específicas para su reducción.

Las emisiones del sector portuario y marítimo también tienen efectos sobre la salud. El estudio “Reducción de emisiones generadas por el movimiento de bienes en el transporte marítimo en América del Norte-Actualización de datos de emisiones en puertos mexicanos”, de la CCA , demuestra que las emisiones de contaminantes provenientes del transporte marítimo en México están relacionadas con efectos en la salud, que van de 4,000 a 35,000 muertes prematuras al año, así como 3.3 a 4.4 millones de diferentes casos de efectos adversos en la salud al año (ingresos a hospital, bronquitis crónica, días de actividad restringida, asma, ausentismo escolar).

La descarbonización marítima-portuaria se puede lograr mediante el uso de combustibles renovables, la eficiencia energética, el mantenimiento y la implementación de medidas operativas, muchas de ellas recomendadas por la Organización Marítima Internacional. Algunas de las condiciones favorables de México para el uso de energía renovable son:

• Ubicación como un importante centro comercial entre América del Norte y del Sur.

• Cuenta con una vasta región marina donde las condiciones oceanográficas son propicias para la existencia de intensas corrientes marinas, así como una variedad importante de rangos de marea que podrían ser aprovechables como fuente alterna de energía renovable

• La abundancia de potencial renovable de México lo coloca en una posición sólida para producir combustibles con cero emisiones de carbono.

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La descarbonización marítima-portuaria también tendría beneficios de salud, económicos, de competitividad y empleos. El estudio “Mexico: fuelling the future of shipping”, elaborado por la Coalición “Getting to Zero” menciona que la adopción de tecnologías de propulsión de carbono cero en los puertos de México podría atraer inversiones de 130–188 mil millones de pesos en infraestructura terrestre para 2030. Asimismo, en el estudio Shipping’s energy transition: strategic opportunities in Mexico, se hace una nueva cuantificación de emisiones de GEI y se hacen recomendaciones para lograr la descarbonización de puertos y transporte marítimo en México.

El estudio “Hidrógeno verde en México: el potencial de la transformación” elaborado por la Agencia GIZ indica que, si México detona el mercado de hidrógeno verde hacia 2050, se estima que genere 90,000 empleos directos en la producción, estaciones de recarga, operación y mantenimiento.

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La descarbonización marítima-portuaria requiere acciones integrales y coordinadas entre gobierno, sociedad, academia y sector privado.

1. Datos, inventarios e información pública, accesible y actualizada periódicamente.

2. Regulaciones sobre las emisiones de GEI y otros contaminantes atmosféricos (Ej. Anexo VI del Convenio Marpol).

3. Instrumentos de política pública que incluyan compromisos, objetivos y estrategias de descarbonización a nivel sectorial.

4. Capacidades y entrenamiento en la implementación de medidas operativas y de eficiencia energética para la reducción de emisiones de GEI.

5. Financiamiento, Incentivos, Reconocimiento, Desarrollo Tecnológico.

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Por la relevancia del tema, WWF trabaja en colaboración con el gobierno de México, particularmente la Secretaría de Marina, con empresas, industria y sociedad civil para contribuir a la descarbonización marítima-portuaria, a través de los siguientes objetivos:

1. Promover la inclusión de objetivos y estrategias de descarbonización de puertos en instrumentos de política a nivel nacional.

2. Promover la inclusión de objetivos y estrategias de descarbonización en el puerto de Manzanillo, como caso piloto.

3. Fortalecer las capacidades de organizaciones locales de Manzanillo en el tema de descarbonización del puerto.