- Firman acuerdo WWF y la Universidad Autónoma
de Baja California Sur
- Son cetáceos indicadores de la salud del Golfo
de California
Miércoles
5 de mayo, 2004. La Paz, Baja California Sur
Especialistas en el estudio de cetáceos emplearán
nuevas tecnologías en el estudio de las ballenas del
Golfo de California y el Pacífico mexicano, considerando
los cambios en su distribución y número como
indicadores de la productividad y estado de conservación
de los ecosistemas marinos.
Los cetáceos dependen de la abundancia de crustáceos,
calamares y peces, por lo que se pueden considerar como indicadores
de la productividad del ecosistema, dijo Jorge Urbán,
coordinador del Programa de Mamíferos Marinos de la
Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS).
Asimismo, el decremento de sus poblaciones o el abandono
del área son respuestas a mediano y largo plazo de
impactos ambientales que incluyen la degradación de
su hábitat y la interacción con actividades
humanas, agregó Urbán durante el congreso
anual de la Sociedad Mexicana para el Estudio de los Mamíferos
Marinos (SOMEMMA), que se lleva a cabo en la ciudad de La
Paz y que en esta ocasión presta especial atención
a las grandes ballenas del Golfo de California.
El Pacífico mexicano, particularmente el Golfo de
California, es una zona de alta diversidad biológica
que alberga a 35 de las 83 especies de cetáceos reconocidas
en el mundo -42% del total-, incluyendo el animal más
grande del planeta, la ballena azul y otras especies como
la ballena de aleta, la ballena jorobada, la ballena gris
y el rorcual tropical. Cada año, algunas especies de
ballenas viajan al Golfo de California en busca de aguas más
tibias para aparearse, reproducirse y cuidar a sus crías.
Otras, permanecen en sus mares a lo largo de todo el año.
Lo anterior, junto con el buen clima de la región
y la cercanía de las ballenas con la costa, facilita
la realización de estudios y la experimentación
de técnicas de investigación no letales, que
incluyen la foto-identificación, la telemetría,
la colecta de biopsias de piel y la detección de sonidos,
temas que serán abordados durante el Congreso de la
SOMEMMA.
La SOMEMMA agrupa a los investigadores y estudiantes interesados
en los mamíferos marinos. Desde 1979 convoca y organiza
la reunión anual para plantear, discutir y proponer
lineamientos para la conservación de los lobos marinos,
delfines y ballenas de México.
Las técnicas analizadas durante el Congreso incluyen
la foto-identificación, que consiste en individualizar
a las ballenas por medio de fotografías para reconocerlas
en diferentes momentos y lugares. Los avances en la tecnología
digital permiten procesar los datos casi en tiempo real y
el uso de computadoras y programas favorece la integración
de bases de datos durante los trabajos en el mar y apoya la
identificación de individuos a los que se efectúan
biopsias.
A su vez, la telemetría emplea transmisores de distintos
tipos que se colocan en el dorso de los animales. Algunos
miden el tiempo y la profundidad de buceo, la temperatura
del agua o su desplazamiento.
Por su parte, los estudios genéticos, bioenergéticos
y de contaminantes requieren de la colecta de muestras de
piel utilizando ballestas y flechas de punta especial y la
detección de sonidos por medio de hidrófonos
estacionarios, capaces de almacenar grabaciones por semanas
o meses para descubrir nuevas distribuciones de cetáceos
así como diferentes poblaciones de acuerdo con su vocalización.
Los sonidos de baja frecuencia pueden viajar distancias de
más de mil kilómetros.
Interesado en la conservación a largo plazo de las
grandes ballenas, WWF reconoce la importancia del estudio
de los recursos marinos, utilizando la aplicación de
estas técnicas y bases de datos.
Con este fin, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y
la UABCS firmaron un acuerdo para apoyar el Programa
de Investigación y Conservación de Grandes Ballenas
en el Golfo de California y Pacífico Mexicano.
Además, en el marco de este convenio, las dos instituciones
colaborarán en asuntos relacionados con la educación
ambiental, alternativas económicas para los pescadores,
la investigación pesquera y la conservación
de tortugas marinas.
Los cetáceos, en particular las grandes ballenas,
son especies prioritarias a nivel mundial ya que muchas fueron
sometidas a importantes presiones de caza en décadas
anteriores y actualmente siguen siendo amenazadas por diferentes
actividades humanas. En este programa, encabezado por el Dr.
Jorge Urbán, uno de los más destacados estudiosos
de las ballenas en México, WWF y la UABCS unirán
esfuerzos y recursos en pro de la conservación de estas
especies, dijo Omar Vidal, director y representante
de WWF - Programa México.
El Golfo de California es una de las principales regiones
pesqueras del país. Entre sus pesquerías sobresalen
la de camarón, sardina y anchoveta, calamar, atún,
tiburón y pesca de escama, además de la pesca
ribereña y deportiva.
Pero no únicamente destaca por su industria pesquera;
cada año recibe a miles de turistas mexicanos y extranjeros
deseosos de observar a las ballenas y sus crías, las
cuales pueden pesar hasta una tonelada en el momento de nacer.
En 2002 México promulgó que todos los mares
nacionales son refugio de las grandes ballenas. Este
acuerdo contribuirá directamente en la formulación
de estrategias y políticas de manejo que aseguren la
conservación de las grandes ballenas en México,
coincidieron WWF y la UABCS.
Para más información, favor de contactar
a:
Gustavo Ybarra
Oficial de Comunicación WWF Programa Golfo de California
01 622 22 618 92 al 94
gybarra@wwfmex.org
Jatziri Pérez
Coordinadora de Comunicación WWF
01 55 52 86 56 31 Ext. 223
jperez@wwfmex.org
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