- Una nueva NOM 029 para controlar la captura de esta
especie, podría entrar en vigor gracias a nuevas
observaciones.
Noviembre 13, 2002.-
Aparentemente todo parecía muy sencillo: regular la
pesquería de tiburón en México, fuente
de sustento económico y alimenticio para miles de familias
en todo el país
Pero una sorprendente controversia le dio la bienvenida al
primer intento por controlar la pesca del tiburón,
considerada como una de las más grandes del mundo.
Después de intensas semanas de presión por parte
de los prestadores de turismo bajacalifornianos, así
como ambientalistas nacionales y extranjeros, las propuestas
de la conocida Norma 029 fueron descartadas el mes pasado.
Las reglas hubiesen permitido el uso de chinchorros de línea
y redes agalleras para la captura de tiburón, a tan
sólo 800 metros de las costas y también en zonas
especialmente protegidas.
Quienes se opusieron a la entrada en vigor de esta norma
argumentaron que de no haberse tomado las medidas necesarias
se hubiese permitido la pesca de tiburón y de
otras especies amenazadas - a embarcaciones comerciales dentro
de un rango de 50 millas donde los pescadores deportivos reportan
grandes ingresos con la captura de especies como el dorado
y el marlin.
Pero la controversial Norma también ofrecía
cierta protección, al prohibir la captura de especies
amenazadas como el tiburón ballena, tiburón
blanco y las mantarayas. También prohibía la
condenada práctica del aleteo, consistente
en remover las aletas de los tiburones para su venta
en Asia - y arrojar los cadáveres de los animales de
regreso al mar.
El polémico plan quizá no era del todo restrictivo,
pero constituía un inicio confiable, no hay duda
de ello confesó Robert Hueter, director del Centro
de Estudios sobre Tiburones. Esta medida se necesitaba
desde hace mucho tiempo.
Por su parte, los defensores de la entrada en vigor de la
Norma, siempre imperfecta, insistían en que esta representaría
un paso crucial hacia el manejo adecuado de la pesca del tiburón
mexicano. Estas especies se reproducen lentamente y una sobrepesca
puede tener graves consecuencias en el futuro.
La parte más importante en la implementación
de esta Norma es que hubiera arrojado una base de datos que
nos permitiría seguir adelante mencionó
Leonardo Castillo, especialista del Gobierno Mexicano en tiburones.
Nadie se ha preocupado en considerar a los pescadores
mexicanos como especie seriamente amenazada comentó
Raúl Cortés Alvarado, propietario de una congeladora
de productos marinos a las afueras de Ensenada, Baja California.
Más allá de la frontera con Estados Unidos,
el debate de la pesca del tiburón en México
se ha seguido de cerca por conservacionistas y científicos,
así como la industria pesquera deportiva.
Sobre capturan
Con una captura de más de 30mil toneladas por año,
esta pesquería es considerada como una de las 10 más
grandes del mundo.
A mediados de los 90, científicos de todo el planeta
hicieron un llamado para el apropiado manejo de la pesquería
de tiburón. Como respuesta, unos 100 países
acordaron hacer uso adecuado de este valioso recurso, pero
sólo Estados Unidos, Canadá y Australia han
sido eficientes en este aspecto.
Los tiburones son especialmente importantes en México
ya que miles de pescadores independientes subsisten con la
captura de esta especie, y sus familias comen de ahí,
debido a su bajo costo y gran contenido proteínico.
Los tacos de cazón, un pequeño tiburón
mexicano, son típicos entre los pescadores.
Para empezar a entender la necesidad de proteger a los tiburones,
es tan fácil como ir a Ensenada y ver la actividad
que realizan las embarcaciones tiburoneras, las
cuales utilizan redes con más de 400 anzuelos cada
una.
Daniel Constancia Rangel, de 27 años de edad y propietario
de 2 embarcaciones, dijo que hace tan sólo 2 años,
en 48 horas se podían capturar unos 300 kilos, quizá
hasta más. Pero que el pasado sábado el monto
no rebasaba los setenta.
Los tiburoneros además de sobre explotar esta pesquería,
terminan hoy día realizando sus operaciones en reservas
naturales o capturando tortugas marinas u otras especies protegidas.
Para complementar el problema, existen las flotas medianas
y comerciales, equipadas con chinchorros de línea,
redes agalleras y sofisticadas artes de pesca.
Opositores a la Norma como Oscar Sosa Nishizaki, biólogo
del Centro de Investigación Científica y de
Educación Superior de Ensenada (Cicese), piensa que
sólo estaban pensando en los tiburones y no se
percataron en ver lo complejo del problema. Que los tiburones
comparten su hábitat con el de otras pesquerías.
Mejores reglas
Pero aquellos quienes se opusieron a la entrada en vigor de
la Norma, aseguran que brotarán mejores reglas gracias
a la seguridad que ha demostrado el plan de revisión
de esta regulación en los últimos días.
Finalmente, el sector ambientalista y privado, y las autoridades
mexicanas se están acercando hacia una verdadera política
de conservación.
El pasado mes, un grupo de trabajo representado por el Fondo
Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés),
así como un comité académico, presentó
las propuestas que permitirán a la pesquería
del tiburón ser una actividad sustentable.
La gente ahora está conciente de lo que está
sucediendo en nuestros mares dijo Guillermo Álvarez,
de la Fundación de Picudos Mexicanos. Y eso es
lo que más queremos todos.
Para más información, favor de contactar
a:
Gustavo Ybarra
Oficial de Comunicación WWF Programa Golfo de California
01 622 22 618 92 al 94
gybarra@wwfmex.org
Jatziri Pérez
Coordinadora de Comunicación WWF
01 55 52 86 56 31 Ext. 223
jperez@wwfmex.org
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