|
Octubre 31, 2002.-
La Ballena Gris (Eschrichtius gibbosus) se encuentra principalmente
en el Océano Pacífico, siendo que en el pasado
tuvo una distribución más amplia.
Documentos históricos y excavaciones arqueológicas
indican claramente una abundancia en las poblaciones de Ballena
Gris a lo largo del Océano Atlántico en el pasado,
que se extinguieron debido a una cacería furtiva de
ballenas allá por el siglo XXVIII.
Cerca de los 1870, el comercio de ballenas grises redujo
las poblaciones de esta especie del Pacífico del Este
a tan sólo 4000 ejemplares. Sin embargo, gracias a
la protección de una explotación futura esta
especie pudo recuperarse notablemente en poco tiempo.
Hoy día, unas 21mil ballenas grises viven en el Océano
Pacífico del Este, quizá en mismo número
antes de su extinción durante la época de comercio
ballenero.
Cada año la Comisión Internacional Ballenera
fija una pequeña cuota para los cazadores nativos de
Chukota y Alaska. La caza indígena de ballenas es de
suma importancia para el mantenimiento de las tradiciones
culturales, así como las condiciones físicas
de subsistencia de los pobladores Chuckchi y los esquimales.
La población de ballena gris del Pacífico Oeste
quizá nunca fue tan importante como la del Este. Debido
a que la caza nativa de los pobladores de Kamchatcka era muy
limitada, los barcos balleneros Americanos, que entraron a
las aguas del Mar de Okhotsk a finales del siglo XIX, pronto
llevaron a esta especie al borde de la extinción.
Para finales de los setentas, especialistas en ballenas dudaban
de la supervivencia de esta especie, cuado repentinamente
una población de ballenas grises migrantes fue descubierta
a lo largo de las costas de Sakhalin, en 1977.
Esta población de ballenas que migra a las nutritivas
áreas del noroeste de Sakhalin, comenzó a ser
estudiada apenas hasta 1995. Los resultados de los estudios
indicaron que la población no rebasaba los 100 individuos.
Desde 1999 algunas ballenas han mostrado síntomas
de desnutrición y han sido descritas por los observadores
como ballenas flacas. Utilizando una metodología
bioquímica, los científicos han examinado diminutas
capas de la piel de estas ballenas y concluido que estos ejemplares
se encuentran bajo cierto tipo de estrés psicológico.
Es por ello que la Unión de Conservación Internacional
(IUCN) las ha enlistado como especies críticamente
amenazadas.
Tiempo después, se adoptó una resolución
durante la 53 edición de la Comisión Internacional
Ballenera, que anuncia la situación de la Ballena Gris
como un tema de urgencia donde se deben enfocar todos los
esfuerzos para reducir el impacto en su hábitat lo
menos posible y lograr su recuperación.
Para más información, favor de contactar
a:
Gustavo Ybarra
Oficial de Comunicación WWF Programa Golfo de California
01 622 22 618 92 al 94
gybarra@wwfmex.org
Jatziri Pérez
Coordinadora de Comunicación WWF
01 55 52 86 56 31 Ext. 223
jperez@wwfmex.org
|