- Incluyen caudal ecológico en el decreto del Distrito de Riego 111
Ciudad de México.- La asignación anual de 13 millones de metros cúbicos de agua del río Presidio para uso ambiental en el decreto de creación de un nuevo distrito de riego representa un paso adelante en las políticas de distribución de este recurso, reconocen organizaciones de conservación.
La cuenca del río Presidio se localiza en el estado de Sinaloa y parte de Durango. Nace en la Sierra Madre Occidental, a unos 40 km de la ciudad de Durango, hasta desembocar en el Océano Pacífico. El 30 de abril pasado se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se estableció el Distrito de Riego 111, Río Presidio, Sinaloa, a partir de la presa Picachos, que proporcionará agua de riego a las zonas de siembra aledañas y agua potable a la ciudad de Mazatlán.
Este decreto considera un volumen de 94.6 millones de metros cúbicos para uso público urbano, 327.7 millones de metros cúbicos para riego y un volumen de 13 millones de metros cúbicos para uso ambiental o gasto ecológico, es decir, toma en cuenta el flujo de agua requerido para mantener los ecosistemas acuáticos que proporcionan bienes y servicios a la sociedad. En total, las aguas del río Presidio que se aprovecharán a través de la presa Picachos ascienden a un volumen anual de 435.3 millones de metros cúbicos.
“Asignar 13 millones de metros cúbicos por año del río Presidio para uso ambiental representa un verdadero cambio en la visión y filosofía de las autoridades que administran el agua, concretamente de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Aunque 13 millones son sólo el 3% de la asignación total, es un primer paso muy positivo”, dijo Juan Bezaury, Director de Política Ambiental de The Nature Conservancy, organización no gubernamental que junto con Pronatura México, Conservación Internacional, el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza y WWF impulsan la inclusión del caudal ambiental en el manejo del agua.
“Reconocemos la voluntad gubernamental de determinar el caudal ambiental en el decreto de creación del Distrito de Riego, ya que nace incorporando criterios de sustentabilidad”, indicó Eugenio Barrios, Director del Programa Manejo Integrado de Cuencas de WWF. “El reto es ahora que los usuarios del agua respeten las asignaciones y se diseñe la infraestructura para liberar el recurso de acuerdo a las necesidades del ambiente, esto es del río y la zona costera”, agregó.
De acuerdo con el documento “Proyecto Baluarte-Presidio, Sinaloa. Estudio Hidrológico de la Presa Picachos” de la CONAGUA, la demanda de agua para el sistema ecológico se obtuvo con base en el análisis de los escurrimientos registrados durante 56 años, considerando el mínimo de millones de metros cúbicos necesarios para el ambiente de acuerdo al mes más seco, bajo la hipótesis de que el sistema ecológico ha subsistido en condiciones de sequías esporádicas y que éstas serán superadas de forma natural los meses restantes.
La construcción de presas afecta el cauce natural del río, interrumpe el flujo del agua y afecta irreversiblemente a los ecosistemas; sin embargo, las organizaciones de conservación reconocen que en muchos casos las presas son necesarias para promover el desarrollo de una región, siempre y cuando se diseñen considerando minimizar los impactos ambientales y sociales de su construcción y operación, para asegurar el manejo sustentable de toda la cuenca incluyendo su zona costera.
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Director de Política Ambiental
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