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CHIHUAHUA, CHIH.- En la cuenca del río Conchos, principal fuente de agua superficial del estado de Chihuahua, el uso del suelo y la cobertura vegetal se han visto drásticamente modificados en los últimos 30 años. Estos cambios podrían repercutir en alteraciones en las funciones ecológicas e hidrológicas en detrimento de los pobladores de la cuenca, de acuerdo con los resultados del análisis de imágenes de percepción remota de las últimas tres décadas (1970-2000) realizado por WWF y su organización socia PROFAUNA, A.C. en el marco del Programa de Manejo Integral de la Cuenca del Río Conchos.
Los principales cambios registrados muestran una continua reducción en las superficies de áreas ribereñas, bosques de pino y zonas de pastizal. El estudio también muestra un incremento constante durante las tres décadas de las zonas agrícolas, bosques de encino, bosque de táscate y zonas de matorral. Las zonas agrícolas se incrementaron en 256,104 has lo que equivale a la mitad de la superficie del estado de Morelos aproximadamente. Por su parte, la cobertura de asentamientos humanos muestra cambios menores hasta el final de la década de 1980, con un incremento significativo durante la década de 1990.
La cuenca del Río Conchos abarca casi 6’718’500 hectáreas. El análisis de su cobertura vegetal refleja un incremento del matorral desértico en 456,621 ha (casi un 7%), mientras que los pastizales se ven reducidos 398,515 ha (cerca del 6%). El bosque de pino se redujo 516,158 ha (7%), parte de las cuales se han modificado en bosque de encino. Este último tipo de cobertura tuvo un incremento de 163,413 ha (mayor al 2%).
Los bosques ubicados en la Sierra Tarahumara son la principal zona de recarga de agua de la cuenca del río Conchos, con una precipitación anual promedio de 700 mm. En esta región se observa un cambio acelerado de la típica cobertura de bosque de pino a un bosque fragmentado en una superficie equivalente a la superficie del estado de Aguascalientes en los últimos 30 años. Este cambio significa un proceso de pérdida del bosque, que avanza arrastrando la cobertura vegetal y los suelos. Esto hará que el agua se infiltre menos, escurra más rápido y con mayor fuerza, arrastrando sedimentos que terminarán azolvando las presas, donde se almacena el agua de la cuenca.
El conjunto de ríos y acuíferos, junto con el territorio, los suelos y la vegetación de la cuenca forma un sistema estrechamente relacionado, en el que cualquier modificación de una de sus partes altera a las demás y afecta de manera directa la disponibilidad del agua, en cantidad y calidad, indispensable para mantener la vida saludable de sus pobladores y del medio ambiente, así como el desarrollo de actividades productivas.
Para información, favor de contactar a:
Jenny Zapata López,
Oficial de Comunicación, WWF-Desierto Chihuahuense,
Tel. (614) 415 7526,
jzapata@wwfmex.org
Nota para los editores
WWF es una de las organizaciones independientes de conservación más grandes y con mayor experiencia en el mundo. WWF nació en 1961 y es conocida por el símbolo del Panda. Actualmente, cerca de 5 millones de personas cooperan con WWF, y cuenta con una red mundial que trabaja en más de 100 países.
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