- Reconoce WWF labor de conservación de Laura
Sarti
22 de octubre de 2004.-
La tortuga laúd (Dermochelys coriacea) del Océano
Pacífico está al borde de extinguirse, toda
vez que la mayoría de sus poblaciones ha mostrado una
declinación drástica de más del 90% en
menos de 20 años. Un ejemplo es la población
de Malasia que, de haber sido la más importante del
mundo, se encuentra ahora a punto de desaparecer.
En el Pacífico oriental, a pesar de los esfuerzos de
protección realizados hasta el momento en las principales
playas de anidación, como el Playón de Mexiquillo,
Michoacán, la reducción de la población
es evidente: de 1,000 hembras que anidaban en la década
de 1980, se registró en poco mas de una década,
una reducción de más del 95%.
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WWF-
Canon / Martin Harvey |
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Por esta razón, actualmente la tortuga laúd
está clasificada por la Unión Mundial para la
Naturaleza (UICN) En Peligro Crítico de Extinción,
mientras en México está catalogada En peligro
de extinción en la NOM-059-SEMARNAT-2001, tal y cono
lo establece el documento Situación actual de
la tortuga laúd y medidas para su recuperación
y conservación, de la especialista en el tema
Laura Sarti.
De acuerdo con Sarti, cuya labor fue reconocida por el Fondo
Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés)
en el evento Conservación de las Especies Marinas
de Estados Unidos, Canadá y México realizado
en Ixtapa, Zihuatanejo y organizado por la Comisión
para la Cooperación Ambiental de América del
Norte, el Acuario de Vancouver y la Secretaria de Medio Ambiente
y Recursos Naturales (SEMARNAT), las principales causas de
declinación de tortugas son el saqueo de huevos y la
matanza de hembras en las playas de anidación, su captura
incidental al quedar enganchadas en anzuelos y líneas
de los palangres o ser atrapadas en redes agallera o de deriva,
y su captura intencional para la venta de su carne o para
usarla como carnada e en la pesquería artesanal de
tiburón.
A pesar de ser ilegal el saqueo es una práctica
común. Se estima que antes de los programas de protección
establecidos en las playas índice en 1980, el saqueo
de huevos era de hasta 100%, situación que continúa
en algunas playas de importancia menor, explica la Sarti,
que ha dedicado más de 20 años al estudio y
conservación de las poblaciones de laúd. En
algunas playas las hembras son sacrificadas sólo para
extraerles sus huevos, los cuales son empleados como una fuente
rápida de ingresos. En otras partes se mata a las hembras
para obtener aceite, considerado como un medicamento tradicional
contra enfermedades respiratorias.
Su temporada de anidación en el Pacífico oriental
es de octubre a abril. De acuerdo con su abundancia (total
de nidos) las playas se clasifican en dos categorías:
playas prioritarias y playas de anidación ocasional
o rara. Las playas primarias son Mexiquillo, en Michoacán;
Tierra Colorada en Guerrero; Acuitán y Barra de la
Cruz, en Oaxaca. Entre las playas secundarias figuran Agua
Blanca y Los Cabos, en Baja California Sur; Playa ventura
en Guerrero; y La Tuza, San Juan Chacahua y Cerro Hermoso
en Oaxaca.
Según la publicación, actualmente se llevan
a cabo diversos esfuerzos para revertir esta tendencia. En
un trabajo conjunto entre la SEMARNAT y la National Oceanic
Atmospheric Administration (NOAA) de los Estados Unidos, al
cual se ha sumado la sociedad civil, se realizan desde 1996
diversas acciones en las playas de México:
1) Protección de hembras y huevos para una
mayor liberación de crías, a través del
Proyecto Laúd coordinado por la Dirección General
de Vida Silvestre- SEMARNAT. Desde 1995 se incrementó
el área de protección así como el personal
capacitado, protegiendo todas las playas prioritarias y algunas
de importancia secundaria. En la actualidad se vigila hasta
el 85% de las nidadas en las playas prioritarias, por lo que
se están protegiendo alrededor del 63% del total de
nidadas.
2) Monitoreo del tamaño de la población.
El Proyecto Laúd estableció un programa de monitoreo
de la población en las playas más importantes,
para tener datos de abundancia, fertilidad, éxito de
incubación y distribución entre playas.
3) Participación estatal en los programas de
de conservación federales. El 17 de septiembre de 2003
se firmó el Convenio Triestatal para la Recuperación
y Conservación de la Tortuga Laúd en el Pacífico
Oriental, entre los gobernadores de Michoacán, Guerrero
y Oaxaca, y el Titular de la SEMARNAT, Alberto Cárdenas.
El Convenio tiene por objeto diseñar y establecer medidas
para la recuperación y conservación de la población
de laúd en el Pacífico oriental y de su hábitat,
considerando las características ambientales, socioeconómicas
y culturales de las partes.
4) Participación comunitaria. Se estableció
una red de Comunidades para la Protección de la Tortuga
Laúd, integrada por las autoridades del gobierno federal,
los tres estados y las comunidades.
Sarti plantea otras medidas para salvar a la laúd
de su extinción en el Pacífico oriental, cuya
población fue considerada durante mucho tiempo la más
grande del mundo, estimándose en 1980 que el Pacífico
mexicano albergaba el 65% de la población mundial (75,000
hembras estimadas).
Entre las medidas a tomar sugiere establecer un manejo adecuado
de las áreas costeras para garantizar la permanencia
de las playas prioritarias y el área marina frente
a ellas como hábitat reproductivo, evitando desarrollos
industriales, urbanos o turísticos de alto impacto,
entrenar al personal a bordo de las embarcaciones pesqueras
en técnicas de remoción de anzuelos y resucitación
de tortugas; cambiar los anzuelos tipo J por anzuelos
circulares, y prohibir el uso de redes de deriva, causantes
del ahogamiento de tortugas. En la pesca de arrastre, Sarti
propone utilizar excluidores de tortugas de tamaño
apropiado para la liberación de tortugas grandes.
Es importante desarrollar campañas de concientización
de las comunidades aledañas e implementar campañas
en el ámbito nacional y estatal para dar a conocer
la problemática y reducir la demanda de sus huevos
y carne en el mercado negro y las presiones de desarrollo
en su hábitat, explicó Sarti.
Para más información, favor de contactar
a:
Jatziri Pérez
Coordinadora de Comunicación WWF - Programa México
01 55 52 86 56 31 Ext. 223
jperez@wwfmex.org
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