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11 de febrero de 2002 Ciudad de México.-
Hasta aproximadamente 250 millones de mariposas monarca podrían
haber muerto congeladas en las colonias de El Rosario y Sierra
Chincua como resultado de una ola de frío que azotó
los Estados de México y Michoacán los pasados
12 y 13 de enero.
De acuerdo con el especialista en mariposa monarca, Dr. Lincoln
Brower, aproximadamente el 80% de la colonia de El Rosario
y el 74% de la colonia de Chincua pudieron haber muerto debido
a condiciones meteorológicas extremas.
La tasa de mortandad está basada en muestras preliminares
que se tomaron en las colonias de El Rosario y Chincua los
pasados 22 y 23 de enero, a las que siguió un análisis
científico exhaustivo realizado el 29, 30 y 31 de enero.
Según estas muestras, hay aproximadamente 26 millones
de mariposas muertas por hectárea en Chincua y 72 millones
en El Rosario. El Dr. Brower calificó estas alarmantes
cifras como "el episodio más grave de mortandad
de mariposas" en los 25 años que lleva visitando
y estudiando el fenómeno monarca en nuestro país.
El número total de monarcas muertas sería mayor
que las estimaciones previas sobre el total de mariposas monarcas
vivas en las colonias. Todavía es incierto el impacto
que tendrá esta alta mortandad en la población
así como en el fenómeno migratorio que las mariposas
protagonizan.
Aún siendo severas, las temperaturas de enero no establecieron
ningún récord de dureza. Ello hace pensar que
estas muertes pueden ser atribuidas "a la combinación
letal de fuertes lluvias seguidas de heladas, ya que se ha
demostrado que las mariposas secas pueden sobrevivir temperaturas
más frías que las que están mojadas"
afirmó Juan E. Bezaury Creel, Director y Representante
de WWF en México.
Además, otros factores como la tala y degradación
del bosque de oyamel, pueden haber acentuado los efectos de
la ola de frío en las colonias ya que los claros en
el bosque reducen su función como "paraguas y
cobertor" de las mariposas frente al frío, la
lluvia y el viento. Cuando las monarca se agrupan en altos
números bajo un bosque espeso y saludable son más
resistentes a las inclemencias climáticas y su tasa
de mortandad puede reducirse significativamente.
En los últimos años, diversos grupos conservacionistas
preveían los efectos negativos sobre la población
de las monarca que se presentarían al degradarse los
bosques de oyamel que las albergan. Esta amenaza motivó
al gobierno mexicano a ampliar la superficie de la reserva
en noviembre del 2000, hecho que fue crucial ya que desde
entonces el volumen total de madera extraído de la
zona núcleo de la reserva se ha reducido a sus niveles
más bajos en años. Esto debido tanto a la cooperación
de líderes de las comunidades locales, como a la presencia
de una vigilancia más estricta por parte de la autoridad
ambiental, la Procuraduría Federal del Ambiente (PROFEPA)
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en
inglés) y el Fondo Mexicano para la Conservación
de la Naturaleza han apoyado a la nueva reserva a través
del Fondo de Conservación Mariposa Monarca. Este fondo
es un esquema novedoso de compensación para las comunidades
locales que poseen tierras en la Reserva.
El Fondo otorga incentivos económicos para evitar
la tala del bosque mediante pagos a la comunidad que compensan
el volumen de madera no explotada por ésta y que ya
contaban con permisos de explotación. WWF ha lanzado
una campaña de recaudación de fondos con el
fin de incrementar el capital del Fondo Monarca. La estrategia
del Fondo a largo plazo es la de proveer alternativas económicas
a la tala del bosque así como desarrollar iniciativas
de desarrollo sostenible en la región.
Para más información, favor de contactar
a:
Jordi Honey Rosés
Oficial Mariposa Monarca
Tel: (55) 52 86 56 31 Ext. 211
jhoney@wwfmex.org
Jatziri Pérez
Coordinadora de Comunicación WWF
01 55 52 86 56 31 Ext. 223
jperez@wwfmex.org
También puede consultar:
www.wwf.org.mx y www.foromonarca.net
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