Informe Energía Renovable | WWF
“Para el año 2050, podríamos obtener toda la energía necesaria de fuentes renovables. Este informe muestra que esta transición es no sólo posible, sino también costo-efectiva, proporcionando energía accesible para todos y producida en formas sostenibles por la economía global y el planeta. La transición presentará importantes retos. Sin embargo, esperamos que este informe inspire a gobiernos y empresas para enfrentar estos desafíos y, al mismo tiempo, hacer de la economía renovable una realidad”. 

James p. Leape 
Director General 
WWF Internacional

El Informe de la Energía Renovable en cifras

  • El valor mundial de los subsidios a los combustibles fósiles es de 700 mil millones de euros al año , con alrededor de dos terceras partes de este monto en los países en vías de desarrollo (OCDE).
  • 1,400 millones de personas, casi una cuarta parte de la población mundial, carecen de una fuente de electricidad confiable.
  • Para proveer a estos 1,400 millones de personas con un suministro básico de 50 a 100 kWh por año, se requerirán inversiones de alrededor de 25,000 millones de euros anuales de aquí al 2030 , ó 0.05 % del PIB mundial.
  • La demanda mundial de energía en el año 2050 será 15% menor que en la actualidad versus las proyecciones “business-as-usual” (escenario sin cambios significativos en los patrones de consumo de energía) que predicen que la demanda de energía será al menos del doble.
  • Podríamos reducir las necesidades de calefacción en un 60% al aislar paredes, techos y plantas bajas, reemplazando las ventanas antiguas e instalando sistemas de ventilación con recuperación de calor.
  • En la actualidad, la electricidad constituye menos de una quinta parte de la nuestra demanda final total de energía. Para el año 2050, bajo el escenario de Ecofys dentro del Informe de la Energía Renovable, representará casi la mitad.
  • Si la población en el mundo desarrollado comiera la mitad de la carne que consume hoy en día, se necesitaría menos tierra para el cultivo de alimentos destinado a animales y pastoreo. Esto dejaría libres las extensiones de tierra suficiente para cultivos de biocombustibles, sin amenazar la seguridad alimentaria, aumentar la deforestación, o perder la biodiversidad.
  • La población de los países más ricos tendría que reducir su consumo de carne a la mitad, y el resto del mundo debería comer no más de un 25% de su consumo actual.
  • El desperdicio de alimentos por parte de los países ricos debe reducirse al mínimo, ya que cerca del 50% de todos los alimentos es desperdiciado o se pierde en todo el mundo.