Recolección, comercio y regulaciones concernientes a los reptiles y anfibios de la Ecoregión del Desierto Chihuahuense | WWF

Recolección, comercio y regulaciones concernientes a los reptiles y anfibios de la Ecoregión del Desierto Chihuahuense



Posted on 02 febrero 2005
Recolección, comercio y regulacion de reptiles y anfibios
Recolección, comercio y regulacion de reptiles y anfibios
© 2003 Joseph E. Forks
2 de febrero de 2005. Cd. de México.- De las alrededor de 217 especies de anfibios y reptiles de la Ecoregión del Desierto Chihuahuense, por lo menos 130 están sujetas al comercio doméstico e internacional, establece un estudio elaborado por TRAFFIC (Trade Records Análisis of Flora and Fauna in Commerce), un programa internacional enfocado en el análisis del comercio tanto legal como ilegal de plantas y animales silvestres.

De acuerdo con el reporte “Recolección, comercio y regulaciones concernientes a los reptiles y anfibios de la Ecoregión del Desierto Chihuahuense”, se ha incrementado la demanda de reptiles y anfibios, principalmente lagartos cornudos, falsas corales, otras serpientes y lagartijas, tortugas y sapos. Estas especies se venden en mercados y tiendas de mascotas, así como en intersecciones de caminos y tramos carreteros. Existe también un comercio internacional de reptiles mexicanos que se ofrecen en las tiendas de mascotas y “shows” en Estados Unidos.

Históricamente los reptiles han jugado un papel importante en la vida de los mexicanos, ya que fueron adorados como representaciones de dioses y usados como alimento, en la fabricación de artesanías, ropa, y medicina tradicional. Con excepciones limitadas, relacionadas principalmente con su uso científico, México prohíbe la exportación de reptiles y anfibios y todos los envíos lícitos deben estar respaldados por un permiso.

“Existe poca información sobre operaciones de compra-venta de reptiles en México y las cifras oficiales de reptiles asegurados o en el comercio no incluyen a todos los especímenes, por lo que no pueden considerarse como un indicador de cantidades comerciadas, sino únicamente de especies presentes y números mínimos en esta actividad. Tampoco se cuenta con suficiente información sobre las cantidades y especies recolectadas y comerciadas en Estados Unidos. Sin embargo, los datos disponibles sobre el comercio de estas especies pueden ser útiles para evaluarlo”, dijo Adrián Reuter, representante de TRAFFIC para México.

El Desierto Chihuahuense abarca los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Durango, Zacatecas y San Luis Potosí en México, así como Arizona, Nuevo México y Texas, en Estados Unidos, incluyendo las regiones desérticas y semidesérticas más biológicamente diversas del mundo.

De las 217 especies de la ecoregión, 131 corresponden a reptiles. De éstas, por lo menos 82 especies (63%) son comercializadas y más del 60% están bajo alguna categoría de riesgo. Cuatro de ellas se clasifican como amenazadas por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) y 51 en la NOM 059 SEMARNAT 2001.

Adicionalmente, unas 67 especies se hallan en el comercio de mascotas: las tortugas galápago de Mapimí (Gopherus flavomarginatus) y las tortugas de casco suave de Cuatrociénegas (Apalone ater), están clasificadas en el Apéndice 1 de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Silvestres (CITES), además de considerarse como En peligro de Extinción, y Sujeta a Protección Especial, respectivamente, en la NOM 059 SEMARNAT 2001.

Se sabe que los reptiles más comerciados son las serpientes de cascabel. Éstas son usadas vivas por los merolicos y otros vendedores ambulantes y se emplean como remedio para varias enfermedades y propósitos mágico-religiosos. De ellas se aprovecha la piel, el cascabel, la carne, la grasa y el veneno.

Basándose en información histórica, entrevistas, excursiones, encuestas de mercado y aseguramientos, el estudio indica que otro género de reptil frecuentemente recolectado es el lagarto cornudo (Phrynosoma spp.), conocido también como camaleón, dado que algunas personas creen que atraen dinero si se colocan en un cofre con limaduras de hierro. Asimismo, las lagartijas de collar (Crotaphytus spp.), son utilizadas como mascotas y los monstruos de gila (Heloderma suspectum) se comercializan para colecciones privadas a pesar de las prohibiciones de recolección de toda su gama.

Por otra parte, la oferta de numerosas especies de reptiles en Estados Unidos y los aseguramientos de reptiles vivos y de sus partes y productos en la frontera norte, indica que las exportaciones a ese país se están llevando a cabo para satisfacer la demanda de alimentos, cuero, curiosidades y otros artículos. Por ejemplo, en un periodo de seis años se registró la exportación de 2 mil kilos de carne, mil 616 pieles, 712 zapatos o botas y mil 407 artículos de piel o cuero de serpiente cascabel diamantada del oeste.

Aproximadamente 120 especies de la ecoregión del Desierto Chihuahuense están sujetas a comercio en Estados Unidos, entre las que figuran las tortugas terrestres (Terrapene spp.) y serpientes de cascabel del bosque (Crotalus horridus).

Los métodos de captura varían dependiendo del tipo y tamaño de los animales. Los más usados son la recolección a mano o el empleo de atarrayas y trampas en forma de embudo en el caso de las tortugas. En general se mata a las serpientes, se les desuella y se seca su carne. Las serpientes vivas son capturadas usando un palo de madera para guiarlas a una bolsa y las lagartijas son cazadas a mano o golpeándolas con ligas elásticas para aturdirlas y poderlas apresar.

Otros factores que afectan a las poblaciones de anfibios y reptiles en la ecoregión son la reducción de su hábitat, la extracción del agua de las pozas para la agricultura, la contaminación del agua y de la tierra, los incendios, la matanza de ejemplares por parte de los ganaderos, el crecimiento de los asentamientos humanos, la caza furtiva, el turismo descontrolado y la introducción de especies exóticas.

“Todos estos factores afectan a las poblaciones de reptiles y anfibios. En particular, su explotación comercial puede ser una gran amenaza para la extirpación local de algunas especies como los monstruos de gila, las tortugas y las serpientes cascabel del oeste”, indicó Reuter.

De ahí que el estudio de TRAFFIC recomiende, entre otras medidas, incrementar el número de inspectores de vida silvestre y capacitarlos; establecer sistema de monitoreo para la investigación de las redes de tráfico y desarrollar protocolos para disponer de la vida silvestre confiscada, sus productos y subproductos. De igual forma, llama a mejorar la recopilación de información; desarrollar programas de rehabilitación y liberación de animales asegurados y a implementar programas de educación ambiental en las comunidades locales para aumentar el conocimiento de las leyes mexicanas.

El reporte en extenso se encuentra disponible en los sitios:
www.traffic.org
REPORTE: Recolección, comercio y regulaciones concernientes a los reptiles y anfibios de la Ecoregión del Desierto Chihuahuense (Inglés)

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