Las mujeres Kichwas que monitorean fauna en Cuyabeno | WWF

Las mujeres Kichwas que monitorean fauna en Cuyabeno



Posted on 08 marzo 2018
Mujeres de Zancudo Cocha
© Nicolás Kingman
(ENGLISH BELOW)

Seis mujeres de varias edades son parte del grupo de monitores locales de la comunidad Kichwa de Zancudo Cocha. Hoy se están preparando para la instalación mensual de cámaras trampa. Se suben a la canoa llevando consigo chica de yuca, canguil, y una piña que más tarde compartirán con el resto del grupo. La canoa arranca, pero pronto hace una parada exprés junto a la casa de Leonela, que ágilmente salta de la canoa y se dirige corriendo hacia su hogar. Regresa con una licuadora en mano, que más tarde será utilizada para preparar el almuerzo para todo el grupo de monitores. Los días de trabajo en el monte son intenso y demandantes, y un almuerzo contundente es clave para mantener los ánimos.
 
En cuanto la canoa ingresa al estrecho arroyo que conduce a la zona de monitoreo, queda bastante claro que el rol de las mujeres en esta misión no es solo el de alimentar al grupo. Cuando la canoa se queda atascada sobre un tronco caído que atraviesa el arroyo, Yolanda salta de su puesto y camina por el filo de la canoa con admirable balance. Se sube al tronco, y con sus fuerzas empuja la canoa cargada con doce personas. Sorprendentemente, logra saltar de regreso a su puesto antes de que la canoa siga su curso.
 
Cuando llegan al punto de desembarque, muchas de ellas cogen su machete. A través de talleres impartidos por WWF-Ecuador y el Ministerio del Ambiente, ellas han aprendido que la instalación correcta de una cámara trampa requiere que el punto esté relativamente limpio de vegetación, pues esta podría alterar la imagen capturada. Para el momento en que todo el grupo llega al punto elegido para la instalación de una de las cámaras, Leonela ya ha limpiado el terreno, y Doris se agacha para amarrar la cámara a un árbol. Se asegura de que esté colocada a la altura correcta y la configura en el modo adecuado.
 
Leonela está acompañada por su hijo Diego, de 5 años. Cuenta que a él le encanta acompañarla en estas misiones porque le gusta ver los animales que aparecen en las imágenes. Diego se mueve ágilmente por el bosque, siguiendo los pasos de su madre. Leonela, así como todos en el grupo de monitores locales, quiere usar los datos y las imágenes recopiladas en este proyecto para desarrollar materiales de educación ambiental para la escuela de su comunidad, y que los niños aprendan sobre el bosque tropical en el que habitan. Estas mujeres, fuertes y decididas, están criando a la siguiente generación de monitores locales, quienes, gracias al trabajo de sus madres hoy en día, tendrán un territorio amplio y saludable que proteger en el futuro.
 

The Kichwa women behind the Cuyabeno monitoring program


Six women of various ages are part of the local monitoring group in the Kichwa community of Zancudo Cocha. As they get ready to hop into the canoe and head out on the monthly installation of camera traps in different areas of their territory, they bring with them cassava chicha, pop-corn, and a pineapple to share later amongst the group. In a fast pit-stop by the river bank, Leonela rapidly jumps off and heads to her house. She comes out with a blender that will later be used to prepare lunch in the cabin next to the lake. A day of work in the rainforest is long and demanding, and the task requires a lavish meal.

As soon as the canoe enters the narrow stream that leads to the area that is being monitored, it becomes clear that these women’s roles are not merely aimed at feeding the group. When the canoe gets stuck on top of a fallen tree that crosses the stream, Yolanda quickly walks on the edge of the canoe, jumps on top of the tree and pushes the heavy canoe which carries approximately twelve people. She manages to jump back in before it swifts by past her.

As they disembark, many get their machetes in hand. Through workshops imparted by WWF- Ecuador and the Ministry of Environment, they have learned that installing camera traps requires the spot to be relatively clean from vegetation that might blur the images captured. Barbarita, the oldest woman in the group, swiftly uses her machete as the others approach the area where the next camera will be installed. By the time the group gets there, the spot is ready, and Doris kneels to strap the camera to a tree. She makes sure it is at the right height, and adjusts the settings to make it correctly work.

Today, Leonela has brought her five-year-old son Diego with her. She says he loves to come along and see what shows up in the cameras. He walks through the forest rapidly, following his mother’s steps. Leonela, as well as the other community monitors, want to use the information gathered in this project to develop environmental education materials for the local school, and teach their children about the rainforest they have on their doorsteps. These strong, dedicated women are not only making it possible to capture incredible images like the ones you see here, they are also raising the next generation of community monitors who thanks to their work, will continue to have a healthy territory for which to look after.  
Mujeres de Zancudo Cocha
© Nicolás Kingman Enlarge
Boats are the main form of transport for local communities in massive new Ramsar wetland in Ecuador
© Nico Kingman / WWF-Ecuador Enlarge