La historia detrás del capitán Wachito I, quien condujo al equipo de Pro Delphinus y WWF Perú durante la Expedición Marañón | WWF

La historia detrás del capitán Wachito I, quien condujo al equipo de Pro Delphinus y WWF Perú durante la Expedición Marañón



Posted on 02 septiembre 2017
La historia detrás del capitán Wachito I, quien condujo al equipo de Pro Delphinus y WWF Perú durante la Expedición Marañón.
La historia detrás del capitán Wachito I, quien condujo al equipo de Pro Delphinus y WWF Perú durante la Expedición Marañón.
© Sebastián Castañeda / WWF Perú
Danilo Ruiz es el capitán del Wachito, una embarcación de 170 toneladas de carga que ha navegado por más de treinta años a través de los infinitos cursos de agua del gigantesco Marañón. Acabamos de dejar atrás el caserío de Shishinahua y Danilo, originario de Yurimaguas, de treinta y ocho años de edad, no se cansa de dar órdenes a su timonel para que dirija la nave hacia una correntada donde el biólogo Eduardo Segura, el miembro más joven del equipo de Pro Delphinus, acaba de ver el lomo colorado de un bufeo de trazas gigantescas. “En los encuentros los agarras”, allí hay hartísimos, se pasan el día cazando, chapando peces en cantidad”. De las dos especies de delfines que habitan nuestros ríos y cochas, sin duda es la rosada (Inia geoffrensis) la que sufre más el acoso humano.

Danilo tiene tatuado en el cuerpo los mismos diseños que lucen los futbolistas que se llenan de fama sobre el verde del Bernabeu o el Camp Nou. Amazónico por donde se le mire, nuestro capitán comparte con nosotros la misma preocupación: si no se actúa con celeridad las poblaciones de delfines de río de los cauces por donde se mueve el Wachito desaparecerán irremediablemente.  José Luis Mena, veintidós años estudiando mamíferos en esta parte del planeta, le explica de nuevo el sentido del trabajo que está realizando su equipo. “Entiendo, entiendo, comenta Danilo Ruiz, es muy importante que la gente sepa que los bufeos indican el grado de salud de nuestros ríos”. Mena sonríe, sabe que el hombre es desde ahora un aliado de la conservación.