Declaración de WWF sobre la iniciativa para la sustentabilidad en el Alto Golfo de California | WWF

Declaración de WWF sobre la iniciativa para la sustentabilidad en el Alto Golfo de California

Posted on
22 marzo 2019


  • Crucial el impulso de comunidades costeras sustentables y el retiro de redes de enmalle a fin de salvar a la vaquita.
  • La vaquita podría ser el segundo cetáceo en desaparecer debido a las actividades humanas, tras la extinción del baiji o delfín del Río Yangtsé de China. 
Ciudad de México.-  El gobierno de México lanzó una nueva estrategia de sustentabilidad en el Alto Golfo de California a fin de enfrentar de manera integral las causas que mantienen a la vaquita al borde de la extinción. La propuesta plantea mejorar las condiciones de bienestar de las comunidades locales, combatir la pesca furtiva, el tráfico ilegal de totoaba, promover la pesca sustentable y llevar acabo acciones de conservación y monitoreo de especies prioritarias y sus ecosistemas.  

WWF considera relevante que la nueva estrategia se centre en la inclusión y apoyo a las comunidades locales, incorporando sus puntos de vista, a fin de crear condiciones que armonicen las actividades productivas con el cumplimiento de la ley y la protección del Alto Golfo de California y de la vaquita que se encuentra en estado crítico. Asimismo, vemos de forma positiva la reapertura a la pesca en la zona siempre que sea realizada de manera sustentable y responsable con alternativas a las redes de enmalle. Creemos que la firma del convenio de colaboración entre la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) abre la posibilidad de que la nueva estrategia logre ser implementada de manera efectiva.  

WWF reitera su compromiso con las comunidades locales para seguir buscando alternativas de pesca que les permitan realizar su actividad sin dañar a la vaquita, su voluntad de fortalecer acciones de conservación para las útimas vaquitas existentes, y su disposición a colaborar con las autoridades locales y federales hacia la recuperación de la gobernanza en la zona y el bienestar de las comunidades de la región.

“Debemos proteger y apoyar a las comunidades del Alto Golfo de California, pues es la única y probablemenente la última oportunidad para salvar a la vaquita de la extinción. Comunidades, organizaciones de la sociedad civil, científicos y gobiernos aun podemos enfrentar esta dramática problemática y generar las condiciones que permitan a los habitantes de la zona desarrollarse de manera próspera y vivir en armonía con la naturaleza”, subrayó Jorge Rickards, Director General de WWF México. 

En su reporte de febrero pasado, el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (CIRVA) anunció que la población de la vaquita (Phocoena sinus), el mamífero marino en mayor peligro de extinción en el mundo y que solo habita en el Alto Golfo de California, México, disminuyó a menos de 22 individuos. En los últimos 10 años su población se redujo de manera dramática, al pasar de 245 ejemplares en 2008 a una veintena en 2018.
WWF mantiene su llamado al gobierno de México y a los gobiernos de China y Estados Unidos a frenar definitivamente el tráfico ilegal de “buches” de totoaba y a apoyar al desarrollo de medios de vida dignos y sustentables para los pescadores locales. La vaquita queda atrapada de manera incidental en redes agalleras, empleadas ilegalmente para capturar totoaba, un pez cuya vejiga natatoria  o “buche”está considerada un manjar muy apreciado en Asia. Las vejigas son traficadas de México a China, principalmente a través de Estados Unidos.

 “Debido a que la vaquita y la totoaba son de un tamaño similar, las redes usadas para la captura de este pez resultan las más letales para la vaquita. Además estas redes están matando a especies prioritarias, como delfines y ballenas, y otras especies de valor comercial”, comentó Enrique Sanjurjo, Subdirector de Océanos de WWF México.  “La pesca ilegal no solo está llevando a la extinción a esta especie, sino que ha desplazado a los pescadores legales, provocando fuertes daños en el tejido social y la economía de la zona”, concluyó.