Todos estamos conectados | WWF
Para que llegue al plato un suculento huachinango en un bello restaurante de La Paz, hay detrás un complejo proceso natural. La cuenca del río San Pedro-Mezquital, que corre por Durango, Nayarit y Zacatecas, arrastra una vasta cantidad de nutrientes y sedimentos desde las montañas de la ecorregión del Desierto Chihuahuense hasta la desembocadura del río, los cuales son llevados por corrientes oceánicas al Golfo de California, y junto con los sedimentos de la vasta escorrentía del río Colorado, alimentan a micro algas y zooplancton, devorados por una gran cantidad de sardinas, alimento del huachinango. Todo está conectado.

¿Alguna vez nos imaginamos que la lata de sardinas en nuestra alacena tiene que ver con la salud de un río en Nayarit?

Todas las regiones del planeta importan. La cobertura forestal del Amazonas regula el clima global y se estima que almacena entre 90 y 140 millones de toneladas de carbono. El nivel de los océanos depende en gran parte del ciclo estacional de las capas de hielo en Groenlandia. Las corrientes oceánicas facilitan el desplazamiento de barcos y las migraciones de especies marinas por todo el globo. Y la corriente oceánica del Golfo de México hace del noroeste de Europa una región templada en comparación con otras en la misma latitud.

En el marco del aniversario de los 50 años de WWF desde su fundación y 20 años trabajando en México, se lanza este video por la Internet para inspirarnos a lograr un planeta en el cual todos vivamos en armonía con la naturaleza.

WWF-México, en conjunto con Ogilvy & Mather México y la casa productora francesa Troublemakers, envía un mensaje visual y sonoro al mundo: “Todos estamos conectados”. Hoy más que nunca las sociedades debemos concientizarnos sobre nuestra interdependencia con la naturaleza. Hoy debemos volver a tejer los hilos.  
Ilustración: ballena 
	© WWF
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Ilustración: ave 
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Ilustración: ballenas 
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Ilustración: mariposas 
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Ilustración: elefantes 
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