Climate Witness: Captain Juma Njunge Macharia, Kenya | WWF

Climate Witness: Captain Juma Njunge Macharia, Kenya

Posted on
16 noviembre 2006


Me llamo Juma Njunge Macharia, soy nativo de Murungaru, una aldea localizada en una zona llamada Kinangop, ubicada a 100 km al oeste de Nairobi, Kenia. Tengo 81 años de edad y he vivido aquí desde la independencia de mi país en 1963. Estoy casado y tengo nueve hijos.

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Soy un granjero y curandero donde utilizo diversas hierbas. He estado en este negocio por largo tiempo, desde lo inicios de la guerra por la independencia de mi país. Mis vecinos usualmente vienen a verme para algún tratamiento. Para curarlos utilizo diversas hierbas, arbustos y árboles que crecen en mi propiedad. También cultivo trigo, maíz, fríjol, camote y papas, y además crío algunas vacas y ovejas para tener leche y carne.

Fui capitán durante el movimiento Mau Mau, el cual luchaba por la independencia. Desde que Kenya declaró su independencia del Reino Unido en 1963, he visto muchos cambios en la vegetación de esta área. Estos cambios han ocurrido en parte debido a la tala de árboles nativos en los bosques y además porque muchas personas en esta área comenzaron a plantar árboles de eucalipto para drenar las áreas pantanosas.

Patrones De Lluvias Impredecibles

También he notado cambios notables en el clima en las últimas décadas. Cuando yo era joven la temporada de lluvias en el área de Kinangop era conocido que iniciaba a mediados de abril, pero se ha cambiado su inicio para junio, cuando era en este mes cuando finalizaba. El patrón de lluvias se ha vuelto impredecible y poco fiable. Debido a esto, la planeación de las actividades agrícolas se ha vuelto muy complicada.

También he notado cambios en la temperatura. Aunque las temperaturas durante el día parecen haber aumentado, el número de noches frías parece haber aumentado también, presentándose en diferentes meses. Las heladas (escarcha), solían venir entre junio y septiembre y nosotros difícilmente podíamos producir maíz, ya que la helada lo destruiría. Sin embargo, hoy en día con la presencia de buenas lluvias, somos capaces de cultivar nuestro maíz y lograr una cosecha; ya que actualmente los efectos de las heladas no son tan graves.

El tipo de frío también ha cambiado. El mes de julio solía ser frío y brumoso. Recuerdo esto muy claramente, porque cuando empecé mi práctica como curandero en la década de 1960, difícilmente veía a pacientes que habían contraído neumonía. Sin embargo, hoy en día el frío es mucho más seco. He notado este cambio, debido al incremento en el número cada vez mayor de niños que sufren de neumonía que vienen a verme.

Estoy preocupado por estos cambios en el clima ya que ellos aumentan la fuerza de otros desafíos que actualmente enfrenta mi comunidad. Entiendo que estos cambios climáticos son causados por las emisiones de la quema de combustibles fósiles y la tala de bosques. Espero que los gobiernos acuerden una forma para detener esto, y que por su parte el gobierno de Kenia ayude a detener la tala inmoderada y fomente la reforestación de los bosques que han sido desmontados en las últimas décadas.



 

Revisión Científica

Revisado por: Dr. Peter A. Omeny. Meteorólogo. Departamento Meteorológico de Kenia, Kenia

La observación dada por Juma Njunge Macharia es coherente con los cambios en el clima. El aumento de las temperaturas durante el día es verdadero. Esto también se aplica a las temperaturas nocturnas las cuales son consistentes con la reducción de la severidad de las heladas. La observación de que la precipitación estacional ha cambiado puede ser cierta, pero necesita ser comprobada científicamente. Sin embargo, se ha producido un incremento en la frecuencia e intensidad de las lluvias estacionales en Kenia y la tendencia a la baja en los niveles de precipitación anual; se consideran provocados por los efectos asociados al cambio climático.

La afirmación acerca de que la tala de árboles autóctonos en lugar de árboles exóticos conduce cambios en la vegetación local es correcta. Además, la tala inmoderada conduce a la pérdida de algunas especies nativas, así como la degradación ambiental ocasionada por la erosión del suelo. Los árboles son grandes sumideros de gases de efecto invernadero (GEI), quienes están contribuyendo al calentamiento global. Por tanto, la tala de árboles podría empeorar esta situación.

Todos los artículos están sujetos a revisión científica por un miembro de los Testigos del Clima de la Ciencia del Grupo Asesor.